Te llegan leads. No los podés atender.
Lanzás una campaña, llegan consultas, y el día se fue en escrituras, visitas y llamados. Cuando querés responder, ya eligieron otra opción. El embudo se rompe donde más duele: en el primer contacto.
“Publicó un depa en alquiler solo en Facebook. En 24 horas, 140 consultas. Y las tuvo que responder a mano, una por una.”